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LOROS PAPILLEROS



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CRIADOS A MANO

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El que tiene uno de nuestros papilleros presume de ello.  
 
 
Tenemos lista de espera cerrada por camada. Apuntaté...no te arrepentirás, nuestros bebes son únicos.
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LOROS: Cómo cuidarlos.

CÓMO CUIDAR UN LORO CRIADO A MANO.  
 
 
Los loros papilleros, son criados a mano desde su nacimiento en incubadora o desde la retirada de los pichones del nido de los padres dependiendo de las especies. Esto hace de ellos unos loros totalmente adaptados al contacto humano que no sólo agradecen sino que además lo buscan y lo necesitan. Es importante que el loro coja confianza con su cuidador ya que para él el cuidador va a hacer el papel de amigo, pareja, y va a ser este quien sustituya al grupo de loros que en la naturaleza le habría acompañado. Hay mucha gente que se afirma contraria a la cría a mano de loros porque lo consideran algo antinatural. Es evidente que lo es, pero cuando un animal va a vivir como mascota durante toda su vida, creemos que es muy positivo que reconozca a su cuidador como un amigo. Esta mentalidad del loro hará que sea mucho más feliz durante toda su vida y su cuidador también, ya que tendrá un animal realmente cariñoso y juguetón. Esto no se da entre los loros nacidos en la naturaleza e importados, ni en los criados en cautividad por sus padres.  
 
1. - ALIMENTACIÓN:  
 
Es importante que los loros se adapten a una alimentación lo más variada posible. La dieta de esta manera es mucho más correcta y completa. Cuando nosotros entregamos un loro a alguien, este ya está acostumbrado a comer prácticamente de todo. La base de la alimentación ha de ser la fruta y verdura (aproximadamente 70% de la ración). Nosotros preparamos diariamente una macedonia en la que mezclamos todo tipo de frutas y verduras cortadas en taquitos de aproximadamente un cm. de lado.  
 
Las frutas y verduras que usamos con más frecuencia son: Manzana, pera, tomate, naranja, kiwi, plátano, uva, fresa, granada, pepino, melón, sandía, coco, cebolla, calabacín, maíz verde o dulce cocido, zanahoria, remolacha, espinaca, acelga, alfalfa, pimiento rojo o verde, lechuga, etc.  
 
MUY IMPORTANTE: EL AGUACATE Y LA BERENJENA SON TÓXICOS PARA LOS LOROS Y POR LO TANTO HAY QUE EVITAR DÁRSELOS).  
 
Como es lógico, algunas de estas frutas y verduras no le gustarán y el mismo loro las rechazará, aunque muchas veces la aceptación de un nuevo tipo de comida es más una cuestión de costumbre y, en ocasiones, frutas que habían sido sistemáticamente rechazadas, de pronto pasar a ser las favoritas.  
 
El hecho de que una determinada fruta tenga un sabor amargo, picante o desagradable para nosotros no significa que no tenga que gustarle al loro. Muchas veces sus gustos no coinciden en absoluto con los nuestros. Otro ingrediente que se puede añadir a la macedonia y que es fabuloso por su contenido alimenticio y que los loros suelen adorar es la pasta cocida en cualquiera de sus variedades (macarrones, espagueti, tallarines, etc.…). También puede ser bueno añadir unos trocitos de queso.  
 
A la macedonia anteriormente citada, nosotros le añadimos una buena mixtura de granos para loros. Esta mixtura de semillas, hay que cocerla previamente. La manera más cómoda de prepararla es ponerla a remojo durante 24 horas y una vez transcurridas, darle una ligera cocción. Un par de minutos hirviendo en el microondas o al fuego es suficiente.  
 
La otra opción es cocer la mixtura durante más o menos media hora sin ponerla previamente a remojo, aunque esta opción hace que perdamos parte de las propiedades alimenticias de la semilla. El motivo de preparar las semillas así es doble. Por un lado, los loros son muy exigentes con la comida que realmente se comen. No sirve de nada haberle puesto en el comedero una comida maravillosa si el loro solamente se come las pipas y los cacahuetes. Al final, su dieta efectiva sería realmente pobre. Al cocer las semillas las ablandamos y hacemos que la mayoría de ellas pasen a ser interesantes y apetitosas para el loro. Por otro lado, por muy buena que sea la calidad de la semilla que usemos, siempre puede llevar polvo, ácaros, esporas de hongos, huevos de parásitos internos, etc. Al cocerla matamos todo esto por lo que la comida es mucho más sana y prevenimos la posibilidad de que el loro contraiga cualquier enfermedad a través de la comida.  
 
Una vez que hemos cocido las semillas, las ponemos en un colador y las enfriamos con agua del grifo, y una vez frías, las mezclamos con la macedonia que hemos hecho previamente con las frutas y verduras crudas.  
 
Si la cocción de la mixtura de semillas supone un problema, podemos simplemente ponerla a remojo durante 24 horas. En este caso, es muy importante lavar bien las semillas antes de ponérselas al loro.  
 
NOTA IMPORTANTE: Esta mezcla de semillas cocidas y fruta, tiene una duración muy limitada especialmente en verano y tiene que ser preparada DIARIAMENTE, no se puede preparar de una vez para varios días.  
 
Al margen de esta comida, que será la que le daremos diariamente, podemos proporcionarle al loro casi cualquier cosa de las que nosotros comemos (y que pensemos que no debieran hacerle daño). Estas comidas que daremos siempre en muy pequeñas cantidades no tienen mayor importancia desde el punto de vista nutricional de nuestra mascota pero sí que la tienen desde el punto de vista psicológico al constituir nuevos sabores, texturas, etc. y sobre todo son de una ayuda inestimable en cuanto a mejorar y fortalecer nuestra relación con el pájaro ya que son premios que nosotros les damos y muy importantes para él.  
 
Si un día hemos hecho una sopa de pollo y tenemos un poco de pollo cocido, se le puede dar un trozo. Si estamos comiendo una manzana y él nos pide, también podemos darle un poco. Es decir, CASI cualquier cosa que nos venga a la mano y por la que el loro demuestre interés es buena. Obviamente si nos estamos tomando una copa de wisky no le vamos a dar al loro, pero si nos tomamos un café con leche no pasa nada por darle un poquito.  
 
Lo que tenemos que tener en cuenta es el tamaño del loro, es decir, si una persona normal pesa 80 Kg. y un loro pesa 400 gr., significa que una cucharada de café con leche que le demos al loro es como si nosotros nos hubiéramos tomado 200 cucharadas. Esto significa que si el loro tiene envidia de algo que nosotros comemos podemos darle un poquito, pero sin abusar. Lo que no podemos hacer es ponerle un comedero llego de algo que a priori no es adecuado para él, por el mero hecho de que le guste. Al final, este tipo de premios no deben sustituir nunca a lo que debe ser su dieta. Dos alimentos habituales en las casas que deben evitarse completamente son el chocolate y las patatas fritas de bolsa.  
 
Una alternativa a la dieta natural descrita anteriormente la constituyen los piensos compuestos para loros. Actualmente existen en el mercado diferentes marcas comerciales de alimentos granulados para todo tipo de aves incluyendo los loros. Estos alimentos tienen algunas ventajas e inconvenientes que pasaremos a citar:  
 
VENTAJAS DE LOS PIENSOS COMPUESTOS:  
 
 Comodidad. Evidentemente no tiene nada que ver el trabajo que nos costaría preparar diariamente la macedonia de frutas y verduras, poner los granos a remojo, etc.… con simplemente coger el bote de pienso del armario y llenar el comedero.  
 Limpieza. Los piensos compuestos son aprovechables al 100%. Es decir, no quedan restos como cáscaras de semillas, restos de fruta salpicados por todas partes, etc.…  
 Son dietas completas. Los piensos compuestos están científicamente estudiados para cubrir las necesidades alimenticias de los loros. Normalmente los fabricantes son grandes empresas, en su mayoría norteamericanas, que cuentan con sus propios laboratorios, criaderos de loros y colaboraciones con algunas grandes instituciones en la cría de aves, por lo que normalmente están suficientemente estudiados y preparados para constituir una alimentación completa y correcta.  
 
INCONVENIENTES DE LOS PIENSOS COMPUESTOS:  
 
 Aburrimiento. Los loros destacan entre las aves por tener uno de los coeficientes intelectuales más altos. Esto significa que tienen una necesidad constante de probar, jugar, experimentar, etc. Los piensos compuestos, pecan un poco de monótonos y tienen el inconveniente de que con frecuencia, el dueño piensa que, como el loro ya come pienso, no debe darle nada más. Desde el punto de vista estrictamente alimenticio, esto sería verdad; pero hemos de tener en cuenta el aspecto psicológico de la alimentación y que, por muy bien que el loro esté alimentado con los piensos, siempre hay que proporcionarle cosas con las que jugar. No debemos olvidarnos de darle lo que anteriormente hemos denominado “golosinas”.  
 
 Precio. Habitualmente los precios de los piensos compuestos son bastante más elevados que los de la comida tradicional.  
 
Nosotros somos partidarios de combinar estos dos tipos de alimentación. Como hemos dicho, la mezcla de semillas cocidas con fruta picada tiene una duración muy breve por lo que nos gusta que el pienso compuesto esté siempre a disposición del ave. De esta manera en el momento en que la fruta tenga un sabor desagradable, él solo pasará a comer el pienso compuesto permitiéndonos alimentar al loro solamente una vez al día sin problemas.  
 
IMPORTANTE: Los piensos compuestos son aceptados por las aves principalmente debido a su aroma. Es importante dar aproximadamente la cantidad que el pájaro consume diariamente. No tiene ningún sentido llenar el comedero ya que al cabo de poco tiempo pierde el aroma y deja de ser interesante para el pájaro. Por otro lado, nunca deben mojarse ni mezclarse con la fruta y semilla cocida. Un pienso compuesto mojado se enmohece muy rápidamente y debe ser retirado de la jaula en cuanto se ve.  
 
Por último es conveniente dar de comer a las mañanas temprano. Los loros tienden a comer principalmente a la mañana pronto y al atardecer y durante el resto del día como mucho pican un poco, pero hay que intentar mantener sus horarios de comida.  
 
2. - ALIMENTACIÓN A MANO.  
 
Cuando nosotros entregamos un loro a alguien, este animal ya ha demostrado en la granja que es capaz de alimentarse por sí mismo. Esto no quita para que en ocasiones, debido al estrés provocado por el traslado, el cambio de alimentación, de dueño, de ambiente, el quedarse solo, etc.…, el loro pueda rechazar alimentarse por sí mismo. Además durante el proceso de “destete”, es normal que el loro pierda una parte de su peso corporal. Tanto si el loro no quiere comer, como si se observa que la pérdida de peso es excesivamente elevada, puede ser recomendable darle al principio alguna papilla diaria al pico. En estos casos, con una (a la noche) o dos papillas al día (mediodía y noche) suele ser suficiente para salvar el bache durante los primeros días hasta que el animal recupere su estado normal.  
 
Nuestros loros están acostumbrados a comer al pico mediante una jeringuilla con sonda. La alimentación con sonda tiene muchas ventajas sobre cualquiera de los otros métodos y solamente un inconveniente y es que hay que cerciorarse bien de que se ha introducido la sonda correctamente por el esófago y no por la tráquea, ya que de inyectar la comida en la tráquea el loro moriría inmediatamente. Este riesgo es casi inexistente si se usa una sonda lo suficientemente gruesa (más gruesa que la tráquea) Lo normal, es que simplemente ofreciendo la punta de la sonda al loro, este se la trague solo y no sea necesario introducirla por nuestros medios. Si no es así, siempre es conveniente antes de inyectar la papilla, palpar el cuello y comprobar que se encuentran dos tubos: la tráquea más o menos centrada en el cuello en la parte de delante, y el esófago con la sonda dentro por el lateral derecho del cuello. La preparación de la papilla es muy simple. Se trata simplemente de mezclar una parte de papilla seca en polvo con dos partes de agua. El agua es conveniente que no sea del grifo, pudiendo ser mineral o del grifo pero hervida. En caso de ser necesario, nosotros proporcionaríamos la cantidad de papilla y material necesarios, ya que no es conveniente cambiar de marca.  
 
Para darle la papilla, es conveniente sujetar ligeramente la cabeza del loro con la mano izquierda y estimularle las comisuras del pico un poco con los dedos. En el momento en que se tocan las comisuras, el loro empieza a hacer un movimiento de bombeo durante el cual se le ha de dar la papilla introduciendo la punta de la sonda por el lateral izquierdo del pico. Es importante que la sonda llegue hasta el buche del pájaro no quedando a mitad del recorrido. Cada vez que se dé una toma, es necesario limpiar bien de restos de papilla tanto el pico como el resto del cuerpo del loro. Esto se hace simplemente con una servilleta de papel o un paño húmedo.  
 
3. - JAULA:  
 
Existe en el mercado una gran variedad de modelos de jaulas para loros. Como norma general, es conveniente que la jaula sea lo suficientemente grande como para permitir que el loro extienda y bata las alas en su interior. Se encuentran con facilidad modelos de jaula fácilmente transformables en perchas de manera que el techo de la jaula se abre y, colocando un palo entre las dos puertas, se puede tener al loro de una forma mixta, e incluso jaulas con parque de juego en la parte superior. Estas jaulas son a nuestro juicio las mejores para los loros criados a mano. Permiten tener al loro suelto, todas las deyecciones caen dentro de la jaula por lo que es una manera muy limpia de tenerlo, el acceso al loro para cogerlo y jugar con él es muy cómodo y la presencia de barrotes y paredes en la jaula le da al loro un sinfín de posibilidades de juego y entretenimiento.  
 
En los últimos tiempos están apareciendo también diversos modelos de perchas llenas de posibilidades de juego como escaleras, aros, distintos posaderos, etc. que también nos parecen muy recomendables aunque siempre menos que las jaulas. El problema es que un loro siempre puede marcharse de una percha abierta o de un parque de juegos con lo que tanto el loro como muchos de los objetos de la casa estarían en peligro.  
 
Un método utilizado por mucha gente y que nos parece perfectamente válido consiste en tener una jaula en una zona de la casa donde no moleste (ático, trastero, terraza, etc.) y una percha o parque de juegos más pequeño en el salón o en la habitación donde se hace la vida habitualmente. Mientras los dueños están en la casa y el loro está controlado, se le tiene en la percha en el salón y cuando nos vamos a dormir o salimos de casa, el loro se queda en su jaula con sus juguetes.  
 
Tener una jaula bien diseñada y de buena calidad es muy importante para el loro y sobre todo para la persona que tiene que atenderlo diariamente. Una buena jaula debería tener las siguientes características:  
 
DISEÑO: Tiene que ser cuadrada o rectangular nunca redonda. También hemos de dar prioridad al ancho o al largo antes que a la altura. Las jaulas demasiado verticales no son muy útiles para los loros.  
COMEDEROS: Deberían ser de acero inoxidable u otro material duro y fácil de limpiar. Tienen que ser de formas redondeadas sin esquinas a las que el estropajo no pueda llegar. Los comederos deben poderse meter y sacar desde el exterior de la jaula y es importante que haya algún dispositivo que impida que el loro los tire una vez colocados.  
PUERTA: Debe ser grande de manera que podamos meter y sacar al loro con comodidad.  
PARRILLA: Es muy importante que en el suelo de la jaula haya una parrilla que separe al loro de la suciedad y de los restos de comida caídos a la bandeja. Además esta parrilla tiene que estar situada a una altura suficiente con respecto a la bandeja para impedir que el ave siga recogiendo cosas del suelo a través de ella.  
ALAS: Algunas jaulas tienen una especie de alas alrededor diseñadas para recoger las deyecciones que el loro haga desde los barrotes de la jaula impidiendo que lleguen hasta el suelo. También recoge en gran medida la comida que el loro lanza fuera de la jaula.  
MATERIAL: Las jaulas deben ser metálicas inoxidables o pintadas con pinturas muy resistentes y no tóxicas.  
 
IMPORTANTE: Las jaulas redondas pueden provocar graves trastornos psicológicos a las aves al constituir un espacio sin límites en su interior. Por lo tanto es fundamental que la jaula sea cuadrada o rectangular. Las perchas de un solo palo con una bandeja son terriblemente aburridas para el pájaro ya que no ofrecen la posibilidad de moverse ampliamente, ni de jugar y son una posible causa de problemas de picaje entre otros. Pueden ser una opción para un rato, pero desde luego nunca deben ser la vivienda habitual del loro. En cuanto a las cadenas para atarlos a la percha, son extremadamente peligrosas y no se deben usar bajo ningún concepto. Si se decide tener al loro en una percha tiene que estar completamente suelto, pero nunca atado por una pata.  
 
En cuanto a la ubicación de la jaula, hemos de tener presente que los loros necesitan un contacto lo más directo posible con sus dueños y además sentirse seguros en el interior. Es conveniente que la jaula esté situada en la habitación donde más rato pasemos nosotros y siempre cerca de una pared o incluso mejor en una esquina. Debemos evitar los lugares de paso muy frecuente (pasillos), y las corrientes de aire. Por otro lado, siempre es conveniente que el lugar donde instalemos la jaula esté bien iluminado, preferentemente cerca de una ventana. También hemos de tener en cuenta que los loros no soportan el sol y por lo tanto si lo ponemos en exterior o cerca de la ventana, tenemos que asegurarnos de que va a encontrar siempre la posibilidad de cobijarse en la sombra.  
 
4. - JUGUETES:  
 
En cualquier comercio especializado se pueden encontrar una increíble variedad de juguetes para loros (espejos, campanas, gruesas cadenas de plástico, etc.…). Todos ellos pueden ser recomendables en principio, aunque siempre sin exagerar, y por supuesto con cuidado. Hay juguetes que por motivos que desconocemos pueden aterrorizar al loro. Si vemos una reacción de miedo lo prudente es siempre retirar el juguete en cuestión de la jaula. Más tarde podremos usar diversos trucos para ir acercándoselo poco a poco e intentar que el loro entienda lo que es y que lo acepte, pero no podemos imponerle algo que a priori le asusta, aunque nos haya costado un dineral y lo hayamos comprado con toda nuestra buena intención. Personalmente conozco casos de gente que ha perdido completamente el trato con su loro solamente por haberle introducido en la jaula un juguete que le daba miedo. Esto puede ocurrir principalmente en especies que tienden a elegir a un solo dueño favorito como por ejemplo los yacos.  
 
Al margen de estos juguetes, existen otros que sin ser específicamente diseñados para los loros, constituyen un entretenimiento incluso mejor. El canuto de cartón de los rollos de papel higiénico, puede mantener un loro entretenido durante horas hasta que el trozo más grande es del tamaño de una uña, una cajetilla de tabaco vacía puede ser fantástica, una serie de taquitos de madera ensartados en un alambre, etc. Cualquier cosa que no sea peligrosa y que se le ocurra al dueño, puede constituir el juguete favorito del loro y con un coste de 0 €  
 
Si optamos nosotros por la construcción de los juguetes, tenemos que tener mucho cuidado con los materiales que elegimos. Las cuerdas principalmente pueden ser muy peligrosas dependiendo del material con que estén hechas. Si decidimos usarlas debemos elegir las de algodón ya que muchas de ellas tienden a deshilacharse y pueden engancharse fácilmente en los dedos y las uñas de los loros constituyendo en ocasiones una trampa mortal al quedar el loro colgado, o como mínimo provocando la pérdida de dedos enteros al cortar la circulación de la sangre al apretarse los nudos. Tampoco debemos usar cadenas de eslabones pequeños ya que los loros suelen engancharse las uñas en ellas llegando incluso a perder parte de los dedos.  
 
 
5. - LOS PRIMEROS DÍAS:  
 
Los primeros días son cruciales para la correcta adaptación del pájaro a su nuevo entorno y además nuestra conducta durante este tiempo marcará fuertemente lo que será nuestra relación futura con nuestra mascota. Somos conscientes de que para los dueños del animal, la llegada del pichón a la casa es todo un acontecimiento que en muchas ocasiones se ha esperado durante mucho tiempo y entendemos que sea difícil aguantarse las ganas de cogerlo, achucharlo, besarlo, etc. El problema es que si lo miramos desde el punto de vista del loro las cosas no son así. Para él le hemos quitado su jaula, su territorio, sus compañeros o hermanos, sus dueños, le hemos hecho hacer un viaje en un transportín al que no está acostumbrado y le hemos llevado a un sitio nuevo, con una gente a la que no conoce y en un ambiente en el que es extraño y que a priori le asusta. La gente tiene una cierta tendencia a creer que por el mero hecho de que el loro sea papillero y manso, tiene que poder hacer con el loro lo que quiera desde el primer día, y lamentablemente esto no siempre es así. Los loros conocen a las personas una a una y el hecho de que se comporte bien en el criadero, no significa que tenga que aceptar que cualquier persona lo maneje sin poner impedimentos. De hecho, es fundamental que su nueva familia sea capaz de ganarse su confianza.  
 
Nuestro comportamiento al principio tiene que ser principalmente respetuoso. Habrá pichones que solamente quieran estar todo el día con el dueño y que se les haga todos los mimos del mundo y entonces habrá que dárselos, y habrá otros pichones que no toleren que el nuevo dueño, que aún es un extraño para él, se les acerque ni intente cogerlos. En este caso también habrá que respetarlo. Al final se trata de ver cómo reacciona el loro y actuar en consecuencia.  
 
En el momento de la llegada, podemos meter la mano lentamente en el transportín y ver cómo reacciona el pájaro. Si vemos que se sube a la mano o que simplemente nos pica con curiosidad pero sin gritar ni apretar con el pico, podemos hacer que se suba en la mano y sacarlo tranquilamente. Para ello si el loro no sube solo, podemos agarrar suavemente los dedos delanteros de una pata y levantar la mano hacia arriba y hacia atrás. De este modo el loro subirá la otra pata y podremos sacarlo del transportín e instalarlo en su nueva jaula. Si vemos que el loro tiene miedo, lo mejor es abrir el transportín y colocar la puerta del transportín frente a la de la jaula. Él solo pasará a la jaula al cabo de unos minutos.  
 
Los loros son aves sociales, viven en bandadas y tienen una gran necesidad de relacionarse y de recibir afecto y contacto físico. Tenemos que ser conscientes de que a partir de su llegada a la casa, nosotros vamos a ser su bandada y el loro nos necesita mucho más que nosotros a él. Si lo tratamos con respeto y confianza, la aproximación del loro hacia nosotros es solo cuestión de tiempo, puede llevarnos desde minutos hasta meses, pero sin duda ocurrirá. Si desde el principio lo forzamos y hacemos que nos coja más miedo del que ya traía al principio, las cosas se pueden complicar muchísimo para el futuro.  
 
Si queremos ganarnos la confianza de nuestro pájaro es fundamental que nosotros le demostremos que la tenemos en él. Para ello, debemos acercarnos a la jaula y hablarle con un tono de voz suave. Si el loro se asusta nos apartamos y le dejamos. Un buen sistema para acercarnos a él y acostumbrarlo a nuestra presencia es coger una silla y permanecer sentados cerca de la jaula mientras vemos la televisión, leemos, descansamos, etc. De esta manera acostumbramos al loro a nuestra presencia y le enseñamos que no somos peligrosos para él. Por supuesto ofrecerle sus comidas favoritas de la mano, hablarle, y si nos lo permite acariciarle la cabeza con la punta del dedo. Debemos evitar los movimientos bruscos cerca de la jaula así como los gritos y elevar el tono de voz (salvo que tengamos que reñirle por un mal comportamiento). Podemos acercarle la mano y entonces tenemos que demostrarle que nos fiamos de él. La mano siempre se acerca por delante, y con firmeza pero sin brusquedad. Lo normal es que el loro nos la coja con el pico, pero si no está asustado no tiene porqué apretar. Para los loros el pico es el órgano que les transmite toda la información. Todo lo que se les acerca tiene que ser probado previamente con el pico. Es fundamental para fijar unas buenas bases de convivencia que le demostremos confianza.  
 
Evitaremos completamente el típico movimiento de sacudir o mover el dedo delante de él. Para el loro esto es una provocación enorme ya que le excita cada vez más al querer coger el dedo y no poder y finalmente cuando por fin lo consigue, apretará para evitar que se le quite de nuevo. Si le ponemos el dedo, hay que ponérselo y dejarle que lo coja. Si nos da miedo o no nos atrevemos, es preferible guardar la mano en el bolsillo y esperar a tener la confianza suficiente, pero si se lo ponemos hemos de hacerlo con todas las consecuencias.  
 
Durante los primeros días tras la llegada del loro es importante que intentemos reducir el estrés al máximo. De este modo, evitaremos todo aquello que pueda asustar o agobiar al loro de este modo tomaremos las siguientes precauciones  
 
- NO CORTAREMOS UÑAS NI ALAS NI NADA SIMILAR  
- EVITAREMOS COMPLETAMENTE AGARRAR AL LORO DE MALA MANERA PARA CUALQUIER COSA. SIEMPRE TENEMOS QUE HACER QUE ÉL SUBA A LA MANO PARA COGERLO, PERO SIN AGARRARLO.  
- MANTENDREMOS LA DIETA EXACTAMENTE COMO ÉL ESTABA ACOSTUMBRADO EN EL CRIADERO SIN INTRODUCIR COMIDAS NUEVAS NI CAMBIAR EL RITMO DE ALIMENTACIÓN, Y SIN FORZARLE A COMER LO QUE NOSOTROS QUEREMOS QUE COMA.  
- DURANTE LOS PRIMEROS DÍAS, OLVIDAREMOS TAMBIÉN LAS DUCHAS.  
- SI TENEMOS INTENCIONES DE PONERLE ARNÉS DE PASEO, HEMOS DE ESPERAR A QUE EL L ORO ESTÉ COMPLETAMENTE ADAPTADO A SU NUEVO ENTORNO Y DUEÑOS, ANTES DE EMPEZAR A ENTRENARLE PARA ACEPTARLO.  
 
Más adelante, cuando el loro esté ya adaptado, tendremos tiempo de corregir todas estas cosas, pero los primeros días siempre hay que darle una tregua.  
 
 
 
6.- CORTE DE ALAS Y UÑAS:  
 
Entre el mantenimiento básico que hay que hacerle a un loro, se encuentran el cuidado de las uñas y el corte de alas.  
 
Nosotros no somos partidarios de cortar las uñas a un loro salvo que de verdad sea necesario bien por un crecimiento muy exagerado de las mismas o bien por que estas crezcan deformadas. El problema precisamente es que a base de cortes, lo que conseguimos es que cada vez crezcan más y que salgan más curvadas con lo que al final el loro acaba teniendo graves problemas para agarrarse a los barrotes de la jaula enganchándose constantemente y llegando con frecuencia a arrancarse uñas enteras. Para el mantenimiento de las uñas es conveniente colocar en la jaula una percha de pedicura que debe ser la más alta de toda la jaula. De este modo animaremos al loro a utilizarla y raramente tendremos que hacer nada más con las uñas. En cualquier caso, si se viera que es necesario hacer un arreglo de uñas, este tiene que ser hecho por un veterinario o experto en aves ya que implica un riesgo relativamente grande de provocarle una hemorragia importante si cortamos un poco más de la cuenta.  
 
En cuanto al corte de alas, es una opción muy personal de cada cliente, pero nosotros recomendamos mucho hacerlo.  
 
En una casa hay miles de potenciales peligros para un ave. Además del peligro obvio de que se nos pueda escapar si nos descuidamos con una ventana abierta, yo he visto accidentes muy graves, incluso mortales de loros que se han golpeado con una ventana cerrada, loros que han caído a una sartén con aceite hirviendo, que se han comido cables eléctricos, que han tirado ve a saber qué cosas de una estantería y han sido golpeados, etc. Si lo pensamos bien, en el interior de una casa realmente no hay espacio para grandes vuelos por lo que el corte de alas, para un loro que vive en nuestra casa no supone una pérdida excesiva de calidad de vida.  
 
El corte de alas en sí también implica un peligro especialmente si no se hace bien y se limita demasiado la capacidad de vuelo. Este peligro es que al caer pueden golpearse en el pecho contra el suelo o cualquier objeto y hacerse un corte en la piel que cubre la quilla (nuestro esternón). Este accidente es relativamente frecuente y la verdad es que es muy molesto. Normalmente no es grave, pero sí es muy doloroso para el pájaro y por encontrarse en un punto tan accesible para él, con frecuencia el mismo pájaro se dedica a picárselo todo el rato y hace que la cicatrización tarde muchísimo en producirse. Por nuestra parte lo único que podemos hacer es curarlo con un poquito de agua oxigenada y betadine y si realmente vemos que el loro se pica demasiado y mantiene la herida muy abierta, habría que acudir a un veterinario para ver si puede ayudarnos.  
 
El tipo de corte de alas a hacer depende principalmente de la especie de loro que tengamos. Como regla general nosotros recomendamos el corte de una sola ala e intentamos siempre respetar las tres últimas rémiges primarias (las tres últimas plumas largas de las alas). De esta manera, el loro siempre conservará una cierta capacidad de vuelo, aunque siempre irá hacia abajo y hacia el lado del ala cortada. Si cortáramos la otra ala, la capacidad de vuelo mejoraría ya que volveríamos a equilibrar al pájaro y especialmente con viento que le ayude volará más.  
 
En especies que tengan alas muy largas y estrechas (cotorras ninfa, cotorras nenday, etc.) el tipo de corte descrito no funciona ya que al mantener las tres últimas plumas, conservamos la mayor parte de la superficie alar y como consecuencia, la pérdida de capacidad de vuelo es casi nula. En estos casos, debemos empezar a cortar por el final y no pasar de las rémiges primarias (las que se insertan en el último tercio del ala). Este último sistema tiene el inconveniente de que se nota el ala cortada cuando el pájaro las mantiene cerradas.  
 
 
 
 
 
7.- DUCHA  
 
La ducha para la mayoría de los loros es un auténtico placer y muy beneficiosa para las plumas. La ducha debe hacerse siempre solo con agua (NO SE PUEDE UTILIZAR NINGÚN TIPO DE JABÓN, NI GEL, NI NADA SIMILAR). Podemos usar agua templada o fría y es conveniente siempre hacerla por la mañana o al mediodía pero nunca por la noche o al atardecer. La frecuencia de la ducha puede ser incluso diaria. Cuanto más se duche mejor, pero siempre sin forzar al ave. Si él lo acepta lo duchamos, y si no, tampoco es tan importante como para obligarle. Siempre podemos intentar cambiar el sistema para conseguir que le guste, pero no debemos estresarlo.  
 
Tras la ducha dejamos que el pájaro se seque al aire. NUNCA SE DEBEN USAR TOALLAS NI SECADORES DE PELO. Las aves tienen una glándula en la parte dorsal de la cola llamada glándula uropigial. Su misión es la secreción de una grasa que las aves recogen con el pico y que muy laboriosamente extienden por todo su plumaje. Esta grasa es fundamental para la buena salud del pájaro. Es la que les aísla del agua y del frío, y mantiene altas las defensas de la piel. Si miramos entre las plumas del final de la espalda sobre la cola veremos una especie de grano que es el lugar donde la grasa de la uropigial sale al exterior y donde el loro la recoge para untársela por todo el plumaje. Si en la ducha usamos jabones o toallas, estaremos eliminando del plumaje esta grasa que tanto le ha costado al loro mantener ahí, y le estaremos haciendo un desastre. Los secadores de pelo por su parte, provocan un plumaje quebradizo al secar excesivamente las plumas. En la naturaleza las aves adoran la lluvia y disfrutan mucho con ella y nadie va detrás a secarlos.  
 
Obviamente tendremos la precaución de no duchar al loro cuando haga mucho frío, pero dentro de una casa, con calefacción en invierno, es conveniente hacerlo tanto en invierno como en verano.  
 
8. - QUÉ OCURRE CUANDO UN LORO SE COMPORTA INCORRECTAMENTE:  
 
Los loros son aves terriblemente sensibles pero al mismo tiempo son muy perceptivos y muy inteligentes. Tenemos que tener muy claro que la correcta educación de nuestro loro va a depender en gran medida de nuestro comportamiento con él. El mismo loro en unas manos o en otras diferentes puede desarrollar personalidades completamente distintas y nosotros vamos a ser los directos responsables de que nuestro loro se comporte correctamente o no.  
 
Cuando un loro está haciendo algo que no debe (picar fuerte, romper lo que no queremos que rompa, etc.…) lo que hemos de hacer es recriminarle su comportamiento pero siempre con cuidado de no asustarlo. No sirve de nada gritar exageradamente ni mucho menos pegarle. Normalmente, es suficiente con decirle con un tono fuerte ¡Eso no! o cualquier expresión similar, y en todo caso meterlo en su jaula como castigo e ignorarlo durante un rato. Con paciencia todo esto se soluciona.  
 
Tenemos que tener en cuenta que los loros tienen una gran afición innata a romper con el pico cualquier tipo de objeto de madera así como las plantas. Es una cuestión nuestra evitar poner a su alcance este tipo de objetos ya que de no hacerlo los romperá y no será su culpa sino la nuestra. Esta afición es de carácter innato y es absolutamente inevitable.  
 
Dentro del apartado de malos comportamientos, hay un problema que merece una mención especial que es el de los gritos. Básicamente un loro grita por dos razones. La primera es porque es un loro y tiene que hacerlo. Estos gritos no tienen solución, pero habitualmente no constituyen un problema ya que la mayoría de las especies a penas gritan por este motivo. Una excepción a esta regla la constituyen algunas cotorras principalmente sudamericanas como pueden ser las de los géneros Aratinga, Nandayus, Miopsitta, etc. que gritan principalmente para mantener el contacto con el resto de los miembros de su bandada y tienen genéticamente aprendida la lección de tener que estar todo el día gritando. Estas especies sencillamente es mejor no tenerlas si no estamos dispuestos a aguantar el nivel de ruido.  
 
 
 
El segundo motivo por el que las aves gritan es porque quieren algo. Esto puede suponer un problema gravísimo con algunas especies como las cacatúas o guacamayos, cuya potencia de voz hace que un pájaro pueda ser inaguantable en el interior de una casa e incluso pueden provocar problemas graves con los vecinos y la familia. En este caso, sí que podemos con una buena educación por nuestra parte evitar el problema. Básicamente lo que tenemos que hacer es enseñar al pájaro una buena manera de pedir las cosas, una manera que no nos moleste, pero que permita al ave decirnos que quiere algo. Para ello, tendremos que seleccionar un sonido o gesto que el pájaro haga y que nos resulte agradable. La mayoría de los loros empiezan muy pronto a decir “hola” y este puede ser perfectamente nuestro sonido elegido. De este modo, lo que hacemos es que cada vez que el pájaro diga hola, nos volvemos locos de alegría, vamos rápidamente, le sacamos de la jaula, le damos premio, le felicitamos, etc. Como mínimo si en el momento en que el loro dice hola no podemos dedicarle unos minutos, nos damos por aludidos. Simplemente acercarnos y decirle algo agradable y hacerle un mimito a través de los barrotes puede ser suficiente. Pero es importante que el pájaro entienda que cuando él emite ese sonido, hay una reacción positiva por nuestra parte. Al mismo tiempo, cuando el pájaro empiece a gritar, hemos de ignorarlo completamente. No es conveniente reñirle, ni hacer absolutamente nada ya que la mayor parte de las veces que estas aves empiezan a gritar, lo que realmente quieren es que el dueño acuda, y si lo hacemos aunque sea para reñirle, el loro ya ha conseguido lo que quería. Simplemente cuando él grita, no nos acercamos ni hacemos nada en absoluto. De este modo, los pájaros deciden en muy poco tiempo que es muchísimo más rentable decir hola que gritar.  
 
Como regla general, hemos siempre de premiar los comportamientos adecuados y castigar los que no lo son. Los premios no siempre tienen que ser comida. Un simple acercarnos y hablarle con un tono suave de voz puede ser perfectamente suficiente. Lo mismo ocurre con los castigos. Simplemente ignorarlo puede ser un castigo suficiente. Todo depende de lo bien o mal que se haya portado.  
 
9. - EL LORO SE HA PUESTO ENFERMO:  
 
No es frecuente que pájaros que están bien atendidos y alimentados, y que no están en contacto con otros loros se pongan malos. En cualquier caso, cuando se observa algo extraño (heces anormales, loros que duermen mucho durante el día, plumas erizadas, apatía, falta de apetito, etc.…) es conveniente no dejar pasar mucho tiempo y acudir rápidamente al veterinario o consultar con algún entendido. En ocasiones no resulta fácil encontrar un veterinario que entienda de aves ya que la mayor parte de ellos están especializados en perros y gatos. En estos casos, nosotros estamos dispuestos a intentar ayudar en la medida de nuestras posibilidades. Lo que sí es muy importante es pedir ayuda en cuanto se ven los primeros síntomas. Una enfermedad cogida a tiempo, es mucho más fácil de tratar pero en no mucho tiempo las cosas se complican y llega un momento en que ya no se puede hacer nada para salvar al animal. Además hemos de tener en cuenta que muchas veces, las aves hacen grandes esfuerzos por disimular su enfermedad. En la naturaleza un pájaro enfermo es matado por el primer depredador que se lo encuentra y ellos tienen genéticamente gravada la necesidad de disimularlo. Esto hace que para cuando nosotros observamos algún síntoma de enfermedad, probablemente el loro lleve ya tiempo sintiéndose mal.  
 
Si realmente queremos mantener la salud de nuestras aves, es importante evitar riesgos de contagio. Para esto lo que debemos hacer principalmente es EVITAR A TODA COSTA EL CONTACTO CON LOROS DE ORÍGEN DESCONOCIDO Y ESPECIALMENTE CON LOROS CAZADOS E IMPORTADOS DE PAÍS DE ORÍGEN. Cuando decimos evitar el contacto, no solo nos referimos a que no estén en la misma jaula, sino que hay que evitar cualquier tipo de contacto, es decir, la proximidad es peligrosa, el compartir comederos al usarlos indiscriminadamente en una u otra jaula, compartir los utensilios de limpieza, las manos del cuidador sin lavar, etc. Cualquier contacto directo o indirecto de nuestro loro con otros, implica un riesgo importante para su salud.  
 
Nosotros consideramos que las visitas periódicas al veterinario no son muy importantes. De hecho, hay muy pocas cosas que un veterinario pueda ver en un loro fuera de su ambiente. Como he dicho antes, la visita al veterinario es fundamental cuando el loro muestre algún síntoma raro, pero no por rutina.  
 
 
 
 
10. - CÓMO HACER QUE EL LORO HABLE:  
 
En muchos libros se ofrecen fórmulas mágicas para enseñar a hablar al loro. Personalmente creo que no existe ningún método efectivo. El loro habla porque primero, tiene una capacidad innata para imitar sonidos de todo tipo, y segundo, porque aprende que al dueño le gusta cuando emite esos determinados sonidos. Es muy frecuente encontrar loros que nunca hablan en presencia de su dueño y sin embargo son fantásticos habladores cuando el dueño se encuentra en la habitación de al lado. El loro aprende que cuando emite un determinado sonido el dueño va corriendo y le hace mimos, o le da de comer, o cualquier otra cosa que a él le guste y esta es la principal razón por la que habla. De esta manera, los sonidos que aprenden con más facilidad son los que se le dicen en momentos agradables para él, como por ejemplo cuando se le va a dar de comer, cuando nos ve por primera vez a la mañana, etc.…  
 
En cuanto al tipo de palabras que pueden imitar, es infinito. Siempre se ha dicho que aprendían mejor las palabras con erres. No sé si esta afirmación tiene algo de real. Lo que sí sé es que la primera palabra que aprenden la mayoría de los loros es “hola” y la segunda su nombre, independientemente de que lleve erres o no.  
 
Los loros criados a mano, tienen mucha más facilidad que el resto para aprender a hablar dado que lo que han oído desde que han nacido es el sonido de la palabra humana y para ellos, este sonido es algo natural y casi siempre placentero. Por otro lado, tienen mucha más ansia por el que el dueño acuda que los loros salvajes y por lo tanto, buscan las artimañas necesarias para conseguirlo y el habla sin duda es una de las más efectivas. Contrariamente, los loros salvajes importados tienen que aprender a relacionar la palabra humana con cosas agradables, lo cual supone un cambio de mentalidad importante para el loro. Según nuestra experiencia la mayoría de los yacos criados en nuestra granja han empezado a hablar de manera inteligible entre los 5 y 6 meses de edad, aunque hemos tenido casos de loros que mucho antes ya han aprendido a imitar determinados sonidos como los estornudos del cuidador, o determinados silbidos. En loros grises papilleros, es raro que lleguen al año de edad sin haber empezado a hablar.  
 
Hemos de aclarar que prácticamente todas las especies de loros pueden hablar desde los periquitos hasta los guacamayos. La diferencia entre las especies que solemos considerar habladoras y las que pensamos que no lo son, es la capacidad de aprendizaje, es decir, a un yaco o a un amazona auropalliata, podemos pedirles que canten canciones, que cuenten hasta diez, que reconozcan a cada miembro de la familia por su nombre, que digan buenos días a la mañana y buenas tardes por la tarde, etc. El resto de los loros, probablemente se conformarán con decir su nombre, hola, y quizás algunas palabras más, pero en general y para la mayoría de los dueños, esto es suficiente, por lo que no creemos que la capacidad para hablar tenga que ser un factor determinante a la hora de decidir qué especie de loro adquirir. Esto es así solamente en el caso de aquellas personas que realmente vayan a dar un entrenamiento especial al loro para conseguir que diga todas las cosas anteriormente mencionadas u otras muchas que se le puedan ocurrir al dueño.  
 
11. - NUESTROS LOROS POR FAMILIAS:  
 
GUACAMAYOS:  
 
Los guacamayos en general pueden constituir una buena mascota si no nos asusta su tamaño ni nos incomoda excesivamente un nivel de gritos alto (aunque no necesariamente emitidos con frecuencia). Suelen ser aves con un carácter muy amable y muy buen comportamiento, terriblemente cariñosos y mimosos aunque en ocasiones pueden poner límites. En el caso tener una pareja (aunque esté constituida por dos machos o dos hembras), en el momento en que se vuelven adultos y se forma una auténtica pareja (independientemente de que sea hetero u homosexual) suelen volverse terriblemente agresivos y dejan de ser una mascota.  
 
En cuanto a su capacidad para hablar, podemos decir que en general no son buenos habladores aunque la inmensa mayoría alcanzan a repetir algunas palabras.  
 
La mayoría de los guacamayos aceptan bien a todo el mundo durante aproximadamente los dos primeros años de vida. A partir de ahí, suelen aceptar solamente a la gente conocida y tienden a no querer estar con extraños.  
 
GUACAMAYO AZUL Y AMARILLO (Ara ararauna)  
 
En mi opinión es el más recomendable de los grandes guacamayos como mascota. El nivel de ruido es medio, su carácter es fabuloso (cariñoso, juguetón, mimoso, etc.) su pico no es excesivamente potente y su colorido ya apariencia son espectaculares.  
 
GUACAMAYO JACINTO (Anhodorrhynchus hyacinthinus)  
 
Es el más grande de los guacamayos y de los loros en general. Los gritos pueden ser insoportables y la capacidad de romper de su pico resulta francamente increíble. Algunos de los nuestros hacen cosas tan increíbles como aplastar candados o partir cadenas de hierro. Para compensar estos problemas, tiene sin duda el mejor carácter que podemos encontrar entre todos los guacamayos. De todos modos, dado que se trata de una especie en alto peligro de extinción, consideramos que es mucho más adecuado que sean destinados a los criadores que al mercado de mascotas. Solamente algunos machos pueden ser destinados a ser mascota ya que en general, es bastante más alto el número de machos que el de hembras que se crían y por lo tanto algunos machos no podrán criar por no haber hembras suficientes para todos. Las hembras nacidas en nuestras instalaciones indefectiblemente se dedican a la reproducción.  
 
GUACAMAYO ROJO DE ALAS VERDES (Ara chloroptera)  
 
Se trata de una especie bastante recomendable por su buen carácter y colorido y tamaño absolutamente espectacular. A pesar de todo, tiene un nivel de gritos muy alto y difícil de soportar dentro de una casa (de nuevo salvable con una buena educación) y su pico tiene una fuerza enorme con lo que puede romper muchas cosas que no debiera.  
 
GUACAMAYO ROJO DE ALAS AMARILLAS O GUACAMAYO BANDERA (Ara macao)  
 
En mi opinión se trata del menos recomendable de los guacamayos a la hora de elegir una mascota. El guacamayo bandera en líneas generales es un inconsciente. Podemos estar jugando tranquilamente con él y sin que nada ocurra o le asuste, de pronto nos dará un picotazo realmente terrible. Es como si no fueran conscientes de la fuerza que tienen en el pico. Esta característica hace de ellos una mascota poco recomendable y unas aves con las que no se puede jugar tranquilamente o mucho menos dejar que los niños estén con ellos. Nosotros solo recomendamos esta especie a gente que no quiera tener un trato excesivamente directo con las aves. Para tener una pajarera en el jardín, con una pareja de aves espectaculares, el Ara macao puede ser una fantástica elección.  
 
GUACAMAYO ENANO DE HANS (Ara nobilis)  
 
Aunque su apariencia no permite pensar que se trate de un guacamayo, realmente lo es a pesar de su diminuta estatura. Su carácter es estupendo, juguetón, divertido, extrovertido, etc. Los gritos pueden ser bastante molestos aunque es una especie receptiva a la hora de enseñarle a no gritar como hemos explicado anteriormente. Para mí es una mascota altamente recomendable.  
 
CACATÚAS  
 
Las cacatúas tienen todos los ingredientes para ser las mascotas perfectas (divertidas, súper bonitas, mansísimas, cariñosas, etc.). A pesar de todo esto, no son para todo el mundo. Una cacatúa mansa en casa, requiere una atención constante o una muy buena educación. Son tan dependientes de su dueño que lo pasan terriblemente mal cuando este está ausente y esto puede traducirse en gritos constantes e insoportables o incluso en un serio problema de picaje (que se arranquen las plumas). Por estas razones solamente recomendamos las cacatúas para gente que disponga de muchísimo tiempo libre para dedicarle al pájaro o que realmente tenga una gran experiencia a la hora de adiestrar a su mascota.  
 
Como habladoras son similares a los guacamayos, no muy buenas pero suficiente.  
 
 
 
 
CACATÚA ROSA (Eolophus roseicapillus)  
 
Es la única especie que vamos a tratar independientemente ya que es la que realmente se aparta totalmente del patrón que hemos descrito. Las cacatúas rosas pertenecen a un género diferente que el resto de las cacatúas y la su comportamiento también tiene diferencia importantes. En esta especie la elección del sexo es muy importante ya que los macho tienen una buenísima capacidad para hablar pero su carácter puede ser bastante dominante, incluso agresivo. Sin duda alguna son aves para dueños estrictos que sepan mantenerlos a raya. En cuanto a las hembras, su comportamiento es mucho más suave, son aves realmente adorables pero su capacidad para hablar es mucho más limitada. Personalmente es una de las especies de cacatúas que más recomiendo a la gente ya que su carácter es muy agradable pero son mucho menos dependientes del dueño que el del resto de las cacatúas. En Estados Unidos ahora mismo las cacatúas rosas son una de las mascotas favoritas y yo creo que esto está plenamente justificado.  
 
AMAZONICOS:  
 
En general podemos describir a las amazonas como un poco impredecibles. Pueden ser unas aves absolutamente fantásticas como mascotas o pueden volverse bastante tiranas y desagradables. Evidentemente nosotros vamos a influenciar en gran medida que su comportamiento se decante en un sentido o en el otro, pero puede ser complicado volver al buen camino una vez que el malo se ha empezado a recorrer.  
 
Como habladoras, el grupo es demasiado amplio como para generalizar, pero podemos decir que en líneas generales suelen ser buenas habladoras.  
 
En líneas generales, cuando decidimos adquirir un amazona como mascota, tenemos que estar preparados para tener que soportar un nivel de gritos relativamente alto, aunque no siempre los hacen.  
 
AMAZONA DE NUCA, FRENTE O CABEZA AMARILLA (Amazona ochrocephala ssp.)  
 
Todas las subespecies de Amazona ochrocephala constituyen para mí las más recomendables de las amazonas como mascotas. Muy bonitas de aspecto, excelentes habladoras y habitualmente de buen carácter, si se les da un entrenamiento correcto, pueden ser una compañía extraordinaria y realmente un miembro más de la familia.  
 
AMAZONA DE FRENTE AZUL (Amazona aestiva ssp.)  
 
El amazona de frente azul es quizás el más conocido de las amazonas y esto viene dado por el hecho de que hace unos años llegaron a Europa por miles provenientes de Argentina y además tenían un precio razonable por lo que mucha gente se animó a comprarlas. En mi opinión son loros bastante adecuados como mascota. Suelen ser buenos habladores, su colorido es espectacular y su carácter aunque un poco variable suele ser bastante bueno. En cualquier caso, es una especie a tener en cuenta.  
 
AMAZONA DE FRENTE ROJA (Amazona autumnalis autumnalis)  
 
Mi experiencia con esta especie es bastante desalentadora. Yo pensaba cuando los trajimos para el criadero que iba a ser una maravilla, pero tras criarlas y ver el resultado, la verdad es que no gozan de mi admiración. Tienen un colorido fantástico, pero son aves bastante nerviosas y gritonas y con un carácter muy fuerte. Personalmente solo las recomendaría a gente con experiencia en entrenamiento de loros y mucha paciencia.  
 
PIONUS  
 
Desde mi punto de vista son uno de los géneros de loros más recomendables como mascota que existen. Son aves de un tamaño mediano, se conforman con una jaula fácil de instalar en cualquier lugar. No gritan prácticamente nada. Su comportamiento es excelente. Aceptan gustosamente a cualquier miembro de la familia y no demuestran especial predilección por uno en concreto. Su colorido es sorprendente y en la mayoría de las especies muy llamativo. Por ponerles una pega diremos que su capacidad para hablar es muy limitada, aunque siempre es posible que aprendan a pronunciar algunas palabras.  
PIONITES:  
 
Si yo tuviera que tener un loro como mascota en un piso, probablemente sería un Pionites el que elegiría. El nivel de gritos es medio pero a mi juicio perfectamente soportable. Su tamaño mediano-pequeño, colorido espectacular y carácter increíblemente cariñoso, activo y juguetón. Tener un caique en casa es como tener un cachorrito de gato para siempre. No dejan títere con cabeza, pasan todo el día jugando con todo lo que se encuentran y para mí es una de las especies de loro más divertidas que se han cruzado en mi camino. Creo que constituyen una de las mascotas más adecuadas a las que se puede aspirar. Su capacidad para hablar es limitada pero suficiente.  
 
LORO GRIS O YACO (Psittacus erithacus erithacus)  
 
En estos momentos en España y quizás también en el resto de Europa, el yaco es sin duda y con mucha diferencia la mascota más buscada y apreciada.  
 
Personalmente no comparto mucho esta forma de pensar. Es cierto que durante los primeros 8 a 10 meses de vida son unas aves absolutamente fantásticas, cariñosas, juguetonas, etc. El problema viene cuando superan esta edad y eligen a un solo dueño. Los yacos normalmente deciden quien es la persona que va a ser su propietario y a la que le permitirán absolutamente todo, pero probablemente dejarán de querer relacionarse con el resto de la familia pudiendo llegar a atacar bastante fuerte a todo el que no le caiga bien. Entre los yacos prácticamente la totalidad de aves eligen a un dueño favorito. Su comportamiento con el resto es bastante variable. Algunos de ellos aceptan bien a todo el mundo y otros no aceptan en absoluto y pican a todos los demás. Quizás lo más habitual es que solo acepten al resto cuando el favorito no esté presente, pero cuando llega el dueño que él quiere, lo normal es que el loro se vaya con él y no quiera saber nada e incluso pique a cualquier otra persona.  
 
De no ser por esta costumbre el yaco es una especie relativamente fácil de tener, no son loros ruidosos, su capacidad para hablar es espectacular y su inteligencia también. Yo diría que es el loro ideal para gente que viva sola o que prefiera la capacidad de habla antes que otras características.  
 
 
Texto escrito por: Eduardo Alzola  
 
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